El Alto: Proyecto “Wara Wara”

El nombre “Wara Wara” significa “Estrella Estrella” en aymara. Este proyecto está situado en el barrio de Huayna Potosí, en la periferia de la ciudad de El Alto (Bolivia),  en el altiplano boliviano, a 4.200 m de altura. La pobreza y la lucha de las familias por sobrevivir hicieron que surgiera este proyecto de mujeres que, a la vez que alimentar a sus familias, tratan de formarse de manera integral, en todas las dimensiones de la persona.

El proyecto se desarrolla como un proceso gradual de formación, hasta llegar a la organización y el compromiso con la comunidad, lo cual implica la permanencia de las mujeres en el mismo durante un tiempo prolongado. Las beneficiarias son mujeres aymaras campesinas, familias del barrio con una economía precaria. En Bolivia, la mujer soporta el peso familiar, mantiene su estabilidad y sostiene la economía del hogar con el trabajo y la organización del Comedor.

El objetivo del proyecto es la capacitación de las mujeres a todos los niveles, de manera que descubran sus valores como mujeres, mediante la organización y el desempeño de tareas de promoción: talleres, formación, alfabetización… Los objetivos específicos son:

  • Mejorar la salud y la alimentación capacitándose en carpas solares
  • Facilitar la capacitación bilingüe (aymara-esàñol) con título de bachiller
  • Desarrollar habilidades manuales en talleres de costura y tejido a máquina
  • Potenciar la orientación ciudadana sobre los derechos de la mujer a la luz de la reflexión bíblica
  • Promover la organización para una buena alimentación, cocinando en el Comedor u haciendo por turnos la comida, las compras y la limpieza.

Las actividades que se desarrollan en el Proyecto “Wara Wara” son:

  • Comedor. En él, las mujeres organizadas con una Junta Directiva hacen la compra, la comida y la limpieza en turnos para beneficio de todas las familias más necesitadas del barrio. Es un grupo de 40 mujeres que preparan diariamente 200 raciones de almuerzo. Lo reparten para llevarlo y compartirlo  en su familia.
  • Alfabetización. En un grupo de más de 150, las mujeres hacen estudios primarios y continúan estudios de bachiller. Las que han terminado son promotoras de las que inician. Es una formación bilingüe (aymara-castellano), igual que el título que obtienen.
  • Cursos cortos de capacitación artesanal: tejidos, macramé, pinturas, costura y tejido a palito y a máquina.